Un gran día
Grandísimo día el de ayer, hacía mucho que no me cogía una toña así. Quedamos con Sheila en Portu para ver el partido del Athletic-Zaragoza. No me había aburrido así en mi vida. Ver 21 tios y una pelotita moviéndose como monigotes me parecían un peliculilla imaginaria en mi cabeza. No hay cosa más aburrida que el fútbol. Bueno, puede que los discursos del Papa o cualquier político. Cinco personas de cuerpo presente: dos viendo el partido, una de mente ausente, otra hablándo por el móvil los noventa minutos que duró el partido y otra enfadada. los únicos sonidos que articuló su boca en hora y media fueron gruñidos.
Al fin (¡¡¡¡siiiiiiiií!!!!), acaba el partido, pasamos por Alimentación Nueva City (típico nombre que se le pone a una tienda de chinos) y vamos a lo que Sheila llama el Faro, que de faro no tiene nada, es el edificio de una empresa de yo qué sé que está al lado del mar. Pribamos y pribamos y empezamos a jugar a juegos de borrachos.
- May insiste en que juguemos a un juego que consiste en decir los números, decir el nombre de un animal y el sonido que este hace la cantidad de veces de ese número. Me explico: uno-gato-miau, dos-dos-perro-perro-guau-guau, etcétera. No te ofendas May, pero tus juegos son casi peores que tus chistes.
- Como es una mierda jugamos al de las canciones: uno dice una palabra y hay que cantar una canción que tenga esa palabra. Si no sabes: bebes, si sabes una: bebe el que ha dicho la palabra. Lo bueno es cuando la gente frustrada porque acierta pocas (no como Enekoldo, ya te vale, no saberte ni una) se rebana los sesos y te pone palabras super putas (eeee!!! Viva Superputa!! De los mejores grupos que hay: no se puede ser un niño sin pulmones...uo uo...uo uo...) de canciones de Laura Pausini, Alaska, La Rabia del Milenio...de esas que ya nadie recuerda.
- Como buen borracho cantas Oliver y Benji, haces de Power Ranger y cantas a coro el Awimbaue (ya sabéis, awimbaue awimbaue awimbaue awimbaue...en la jungla, la negra jungla, dormido está el león...) subida a un banco que está junto al mar mientras Sheila grita: "¡Tíralas a la ría!". La verdad, no sé cómo no nos caimos al agua con la borrachera que llevábamos.
- May, salta y salta con el fin de conseguir una foto en la que salga en el aire. Tras veintipico intentos lo consigue.



