Insectillos y demás
El apartamento es...como definirlo...se nos ha roto una silla, hay dos agujeros en el techo del baño, no hay aire acondicionado y convivimos con otras mil inquilinas más (hoy me he encontrado un par de ellas acopladas en mi cama al despertar), las muy capullas vinieron de okupas y se hacinaron en dos hormigueros principales y otras tantas colonias.
Lamentablemente (o no, depende de quien), su población se ha visto diezmada a causa de un gran huracán llamado Matacucarachas y numerosos pisotones. Lo mismo ocurrió con la pobre Aracne, lástima, se topó con una zapatilla del 40.
Pero tengo el privilegio de ser tan querida por todo bicho con alas, que depositan sus preciadas sustancias en mi piel. A cambio, se llevan mi valiosa sangre, necesaria para que las hembras pongan huevos. Pero yo les mando un mensaje desde mi miserable existencia...¡ ya arreglaremos cuentas!



